Ruta turística : Lima extraordinaria



Siempre que existe la oportunidad mi familia y yo viajamos, a cualquier lugar, a cualquier sitio. El propósito es unirnos más mientras recorremos un destino único, creando así momentos y memorias especiales que nunca se olvidan.

En mi, muchos países han dejado huella, unos mas que otros claro. Uno de los más importantes para mi ha sido Perú, principalmente la capital, Lima.

La paz y serenidad que sentí durante mi estancia de 7 días es incomparable a cualquier otra, tenía mucho tiempo que no me sentía tan tranquila caminando por las calles de una ciudad y esta lo logró.

Una ciudad de contrastes

Desde la maravillosa arquitectura contemporánea a las ruinas arqueológicas en pleno centro de la ciudad, cada centímetro de Lima te enamora.

En general Perú es país inmerso en las tradiciones artesanales de sus habitantes. Pero sin duda la capital me sorprendió. Confieso que quizá lo más hermoso sean precisamente sus contrastes y todo lo que puedes encontrar en una ciudad.

Lima me llevó a descubrir un amplio panorama, desde los barrios residenciales y sus coloridas plazas, a participar en la comida, bailes y legado de su gente.

Era imposible no estar maravillada con tantos colores frente a mi, recuerdo haber visto uno de los mercados más llamativos de mi vida, lleno de montañas de frutas de colores y de textiles divinos.

También recuerdo un delicioso almuerzo que tuve en la plaza de San Martín y recuerdo el gran día que pase en Larcomar un lugar mágico, donde además de poder hacer unas compras fui testigo de un paisaje espectacular, cielo limpio y amplio espacio, que lo convierte en un lugar perfecto para pasar un día de fin de semana.

Además algo que llamo mucho mi atención, fueron las ruinas de Huaca Pucllana, que como comentaba, están en medio de una hermosa y desarrollada ciudad. La talla de las piedras era realmente impactante, había visto algo parecido en El Cairo y las pirámides de Guiza, pero la distancia ni siquiera se acerca del centro de la ciudad como éste sitio.

Cada día que viví en Perú fue único y especial, por mi me hubiera quedado semanas recorriendo y descubriendo más lugares de este país, pero el tiempo se termino y tenía que regresar a casa.

Me fui del país con la promesa de regresar al menos una vez más, cosa que hasta ahora no he cumplido pero esperen por mi que pronto regresare. Por lo pronto Perú y Lima, viven en mi memoria.

Lima de lujo

En el libro “Los cuadernos de don Rigoberto” del reconocido escritor peruano Mario Vargas Llosa, Lucrecia recibe la carta de un antiguo amor unilateral-digamos, un chico que siempre le tuvo ganas-donde le cuenta que además de millonario y casado, desea invitarla por una semana a París. Hoteles, restaurantes, ópera y sorpresas preparadas casi como por toda su vida, para que llegara este momento mágico. Su pareja, don Rigoberto, lejos de negarse, la incita a que vaya, pero con la condición que le cuente del viaje, con lujo de detalles sus acercamientos a este hombre. Una suerte de voyerista, pero con el compromiso especial de pensar que será por única vez y con un nivel de lujo envidiable y que estará a millones de kilómetros de distancia. Tanto que prometo que por algo similar me caso y doy 12 hijos. Claro, antes que hagan sus ofertas, no creo en el matrimonio, por lo que sólo lo digo como parte del ímpetu surgido de imaginarse en uno de estos paraísos en la tierra.

Y fue en eso, reflexionando entre la moral y el deseo de pasarlo bien en esa única vez; incluso, imaginar ser una misma la Lucrecia de la historia, es que imaginé otra cosa: ¿Y si hubiese sido en Lima? ¿Si todo hubiese sido en la misma capital donde se conocieron? Claro, pierde el sentido de Europa, París, distancia. Hasta existe la posibilidad que la pareja pueda encontrarse en una situación extremadamente incómoda, donde se encuentren con gente conocida que no entienda o simplemente que la cercanía logre generar en su pareja, Rigoberto, el deseo por ver más de cerca la acción. Pero como ese no es el tema que me convoca, sigo dándole vueltas a como habría sido esta historia en Lima.

Entonces me puse a pensar e imaginar seriamente como sería eso:

El Hotel

En Perú hay 33 hoteles de lujo o 5 estrellas, de los que 17 están en Lima. Hay 3 hoteles en los cuales debería pasearse esta pareja:

  • Westin: El edificio más alto de Perú, en pleno San Isidro. Dormir ahí te puede costar entre 300 y 3000 dólares. La suite presidencial tiene cerca de 300 metros. Dicen que su cama es de las más especiales, en las que logras no sólo descansar (y probablemente lo que menos haga esta pareja). Cuenta con el spa más grande de Sudamérica, por lo que si yo fuera Lucrecia no lo pienso 2 veces para imaginarme las más exquisitas tardes bajo tratamientos de relajación y terapéuticos..
  • Miraflores Park Hotel: Otro hotel que deberían visitar, si de lujo hablamos, es este. Es el hotel más caro de Lima. De la mano de la cadena Orient Express, su servicio sube de categoría con respecto a los otros 5 estrellas existentes, a tal punto de llegar a ser uno de los favoritos para ejecutivos venidos de todo el mundo.
  • JW Marriot: Habitaciones de más de 80 metros cuadrados. Esta amplitud permite que las habitaciones se puedan dividir en 2 ambientes cómodamente. Ubicado en pleno Miraflores, con mirada al mar. Cuenta con restaurantes, gimnasio, piscina, salas de reuniones.

De compras

Uno lo primero que se imagina es ir en busca del vestido, los zapatos, pero ¿Y la Cartera? Porque no voy a andar vestida maravillosamente para una ocasión especial y no tener dónde guardar esas típicas cosas que andamos trayendo en la cartera como el celular, las llaves, el maquillaje para retocar,etcétera( más todas esas cosas que ustedes saben y que no comentaré aquí, claro). He visto en Youtube unos vídeos donde apareceKaren Mitre Accsessories, donde hay carteras de lujo que han ocupado personalidades como Jennifer López o Gloria Estefan que valen arriba de tres mil dólares. Cuero de avestruz o de cocodrilo, varias de ellas llevan accesorios en plata peruana que permiten el sacarlos y usarlos como collar.

Comer

Dicen que la comida peruana es una de las mejores del mundo, cosa con la que estoy tan de acuerdo. Gracias a la inmigración peruana a Chile, hemos tenido la suerte de conocer a todo nivel de su comida y hacernos fanáticos por ejemplo de las papas rellenas, la comida fusión como la nikkei ( Mezcla de comida japonesa y peruana) o del ceviche ( Si, ya sabemos que ceviche se puede escribir con V y con B, ambas están aceptadas, no me jodan). Es por eso que si uno va al PAÍS de donde salen esas delicias, la opción debe ser importantísima.

Otra de las cosas que dicen de la comida peruana, es que hay que comerla con cuchara y de eso si que saben en Astrid y Gastón. Considerado uno de los 50 mejores restaurantes del mundo según la revista Restaurants, poniéndolo como un destino clave si se quiere tener una noche de lujo. Osea, estamos hablando que no sólo disfrutaremos de una comida increíble si no de un lujo internacional, aquí en Latinoamérica.

Lima es para todos los gustos y sabores, como también para todos los precios y calidades. Sería un placer ser Lucrecia por una noche y dejarse agasajar por los lujos de la capital peruana.



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