Destino familiar: Ayacucho



La ciudad de las 33 iglesias es mucho más que un destino religioso. Sus calles y pueblos han sido testigo de algunos de los acontecimientos más importantes de nuestra historia. En este post te contamos cómo disfrutarla mejor en familia.

Dónde quedarse

La ciudad de Ayacucho cuenta con numerosos hoteles y alojamientos para recibir a los viajeros. Uno de los más recomendados es el Hotel Inca Sol, ubicado en la zona comercial y residencial de la ciudad. Este establecimiento además cuenta con un exquisito restaurante donde podrás probar la comida local.

Otro hotel muy particular es el San Francisco de Paula, su infraestructura tiene como base la antigua casona Parra. El hotel está ubicado en el mismo centro de la ciudad, a dos cuadras de la Plaza de Armas y de muchas construcciones coloniales.



Qué hacer

La ciudad de Ayacucho ha sido testigo de importantes acontecimientos históricos de nuestro país, por eso toda la ciudad y sus alrededores tienen mucho que contar. No es sólo una oportunidad para divertirnos con los más chicos de la casa, también para que aprendan en vivo parte de la historia nacional.

Un paseo por Huamanga no está completo sin pasar por su bella plaza de Armas, ni sus calles empedradas o sin una visita a la Catedral, en cuya construcción se utilizaron piedras rojas y grises. En la ciudad hay numerosas casonas coloniales, entre las que destacan la Casa Chacón y la casa Castilla y Zamora, de visita obligada.



A una hora de distancia, en el pueblo de Quinua se encuentran las Pampas de Ayacucho, donde se libraró la batalla que selló nuestra Independencia. En el pueblo también encontrarán talleres de artesanos, donde podrán conocer el proceso de elaboración de las cerámicas y demás artes locales.

 

Muy cerca de la ciudad, a sólo 22 km, se encuentran el sitio arqueológico de Wari, importante imperio precolombino que sirvió de base para la creación del Tahuantinsuyo. Las complejas ruinas de piedras te dejarán sorprendido.

Lo que no te puedes perder

A unas tres horas de la ciudad se encuentra el pueblo de Vilcashuamán, donde encontrarán importantes yacimientos arqueológicos como de lo que fue un importante centro administrativo del Tahuantinsuyo. Las edificaciones más importantes son la Plaza Trapezoidal, la Pirámide Ceremonial y Acllawasi. En ese mismo distrito, se encuentra Tintakayoc, a hora y media de caminata desde Chanchayllo, a su vez a hora y media de Huamanga. Al ser una extensa caminata, no es apta para niños pequeños. En este lugar 10 mil hectáreas de pampa albergan ejemplares de Puyas Raimondi. Esta planta propia únicamente del suelo altoandino, puede alcanzar hasta 20 metros de alto y se encuentra hoy en peligro de extinción.

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