Visita Pucallpa en cuatro días



Aprovecha la Semana Santa para disfrutar de los encantos de Pucallpa. No sólo podrás estar en contacto con paisajes maravillosos, sino visitar un pueblo cálido y con una cultura viva.

Día 1: La ciudad y la laguna
Apenas llegamos, son de paso obligado la Plaza de Armas, la Catedral y la Plaza del reloj público. La primera es una construcción moderna que resalta por su obelisco, su pileta central y variadas esculturas de los fundadores de la ciudad. A un lado de ella, se puede ver la Catedral, adornada por artesanías de los Chacas y cuyas campanas fueron donadas por el Vaticano. La Plaza del reloj público está a orillas del río Ucayali y fue la primera plaza mayor de la ciudad.

Luego de un viaje de 15 minutos en auto, llegamos a la laguna de Yarinacocha, a 7 km. de la ciudad. En época de creciente (de octubre a marzo), la laguna conecta con el río Ucayali a través de canales que permiten a los viajeros conocer otras comunidades. En cambio, cuando baja el caudal, se forman unas pequeñas playas de río muy concurridas.



Día 2: Parque Natural y comunidades nativas
El segundo día podemos visitar el Parque Natural y Museo Regional de Pucallpa. Un importante centro de protección y conservación de especies nativas, como monos, lagartos, otorongos, venados, sajinos, nutrias, tortugas taricayas, tucanes, loros y otros animales en riesgo. Además, en el museo podremos observar una importante colección de fósiles encontrados en los ríos Ucayali, Pachitea, Aguaytía y Urubamba.

Podemos dirigirnos luego a la laguna Barboncocha, a 20 minutos de la ciudad, donde vive la Comunidad Shirambari-Barboncocha. Pequeños huertos familiares con sembríos de cocos, mangos, naranjos y otros frutos rodean la laguna. Y en su desembocadura se pueden realizar paseos en canoa o practicar la pesca artesanal.



Día 3: Comunidad Nativa San Francisco
La aventura será la protagonista de nuestro tercer día en Pucallpa. Por la mañana nos embarcaremos en Yarinacocha en un bote “peque-peque”, que nos llevará hasta la Comunidad Nativa San Francisco, ubicada en la margen izquierda de la laguna.

Este centro poblado de la etnia Shipibo-Conibo es uno de los más antiguos y numerosos. Sus habitantes viven de la caza, la recolección de frutos y la agricultura. Además, se dedican a la artesanía para conservar sus costumbres.

Día 4: el arte amazónico
Antes de regresar a la rutina, conoceremos un poco más sobre el arte amazónico, visitando los talleres de algunos artistas locales. La primera es la casa del pintor Pablo Amaringo Shuña, cuya pintura está muy inspirada por el chamanismo y la fauna y flora local.

Luego pasaremos a la casa del escultor Agustín Rivas Vásquez para apreciar sus esculturas en raíces de renaco. El renaco es un árbol endémico de la zona, crece en las orillas de los ríos, lagos y lagunas.

Para completar nuestra visita no debemos dejar de probar la patarashca: un pescado envuelto en hojas de bijao y asado al carbón o el inchicapi, una sopa de gallina con maní, culantro y yuca. Ahora sí estamos listos para volver a nuestra rutina

Descubre más destinos para visitar durante esta Semana Santa y empieza a planear tu viaje ya. Hasta el siguiente post.



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