Que comer : Paseo gastronómico en Lima



Lima, ciudad de los Reyes, antaño anclada en sus tradiciones, hoy es un crisol de las culturas que llegaron no sólo de las regiones del interior del Perú sino también desde otras latitudes. La mezcla surgida se reflejó también en nuestra gastronomía. Aquí hacemos un recorrido por los platos más limeños, esos que han sabido combinar los sabores de los viajeros que llegaron a esta hermosa ciudad.

La causa, el plato estrella

Uno de los platos limeños por excelencia es la causa, cuyos orígenes se remontan al Perú prehispánico; entonces era una especie de puré frío de papa mezclado con ajíes molidos. Con la llegada de los españoles, se agregó el componente ácido: el limón.

Hasta principios del siglo XX la causa solía acompañar al escabeche de pescado; pero con los años fue adquiriendo carácter propio y fue incluyendo rellenos cada vez más elaborados. Los más comunes son verduras, atún en conserva, pollo, o mariscos. Aunque, como bien sabemos, las posibilidades son casi infinitas.

La comida criolla

Por su estratégica posición, Lima siempre recibió a las poblaciones más diversas, quienes dejaron su huella en nuestra comida: Los inmigrantes afroperuanos aportaron platos tan memorables como los anticuchos, el cau-cau de mondongo y el tacu-tacu.

Su cercanía al mar le permitió a los limeños disfrutar de platos como el tiradito, un tipo de cebiche sin cebolla; la parihuela, una sopa de pescados y mariscos; y el famoso arroz con mariscos, de evidente influencia valenciana.

Otros platos criollos que no pueden faltar en una buena mesa limeña son el ají de gallina, la carapulcra, los tamales, la papa rellena y el célebre sancochado, cuyos orígenes muchas veces son una mezcla de la cultura incaica, la española y de las culturas que migraron a nuestro país.

El chifa, la fusión peruano-china

En el siglo XIX, en pleno apogeo de la era del guano y esplendor de las grandes haciendas costeñas, se produjo una importante migración de chinos hacia el Perú, los culíes, quienes llegaron para trabajar, en condiciones muy desfavorables.

En el lado más amable de la historia, esta gran migración trajo consigo una importante tradición gastronómica, que con los años y con la mezcla de ingredientes fue tomando una identidad única: el chifa. El arroz chaufa, el tallarín saltado, las delicadas sopas chinas y las salsas agridulces encantaron desde el primer momento a los comensales limeños.

Cuentan los historiadores que el primer chifa abrió en Lima en 1921, aunque ya desde antes los inmigrantes se reunían en restaurantes familiares y fondas a disfrutar de la comida que habían dejado al otro lado del mundo. Sin embargo, los chinos aportaron algo más. Uno de nuestros platos favoritos, el lomo saltado, tiene una evidente influencia china en la técnica de preparación: breve, a fuego alto y con un cuidadoso equilibrio de sabores, propio de esa cultura.

¿Cuáles son tus platos limeños favoritos? Deja tu comentario aquí abajo y continúa con nosotros este recorrido gastronómico.



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