Lugares para visitar en Chachapoyas



En el norte del Perú hay una tierra llena de misterio y bellos paisajes. Nos referimos a Chachapoyas, en la región Amazonas. Descubre en este post qué sitios no puedes dejar de visitar.

Cómo llegar

Hay varias formas de llegar a Chachapoyas. Nosotros te recomendamos ir desde Lima a Tarapoto por vía aérea y desde allí partir en auto o bus hacia nuestro destino final. Los paisajes no tienen pierde.

Las cataratas de Gocta

En el 2006 el mundo se quedó asombrado por la majestuosidad de las Cataratas de Gocta, una de las caídas de agua más altas del planeta. En ese año el explorador alemán Stefan Ziemendorff junto a algunos colegas peruanos dieron a conocer el hallazgo de esta impresionante caída de agua, de 771 m.



Hay dos opciones para llegar a ellas: desde el pueblo de San Pablo Valera, o desde Cocachimba. Las dos son buenas rutas, pero el segundo poblado tiene una infraestructura turística algo más desarrollada. Eso sí, durante el camino fíjate en las montañas rocosas, pues algunas todavía esconden antiguos sarcófagos de los Chachapoyas.

La caminata empieza temprano por la mañana, y dura alrededor de dos o tres horas. Como la catarata tiene varias caídas, hay distintos circuitos de trekking que pueden llevarte a una u otra. En un día se pueden hacer los dos más conocidos.

El segundo circuito es el más impresionante: nos lleva a la misma laguna formada por la catarata. Un buen chapuzón en sus heladas aguas es el final perfecto para todo el esfuerzo del día.



La fortaleza de Kuélap


Nuestro punto de partida para visitar Kuélap es la provincia de Luya, distante 37 km de la ciudad de Chachapoyas, alrededor de una hora de recorrido en auto.

Para llegar a la entrada del centro arqueológico hay dos alternativas: en auto o realizando una caminata desde el pueblo de Tingo. Si tu estado físico no es el mejor, es preferible optar por el auto, ya que te espera otra caminata hasta las ruinas y el cambio de altitud puede afectarte.

Uno de los aspectos que más resalta de Kuélap es la gran muralla de 20 m. de alto y 680 m. de largo con tres estrechas entradas, que evitaron que los Incas pudieran conquistarla. Aunque los arqueólogos todavía no han llegado a un consenso sobre la funcionalidad de este centro, las teorías apuntan a que fue un centro administrativo, religioso o de recolección de alimentos. La fortaleza está protegida, en el oeste, por la gran muralla, y en el este, por un infranqueable abismo, que ofrece una sobrecogedora vista de las verdes montañas de Amazonas.

El barranco de Karajía

En la misma provincia de Luya, pero esta vez partiendo desde el poblado de Cruzpata, se pueden visitar los Sarcófagos de Karajía. Estos antiguos enterramientos se encuentran en lo alto de un precipicio. Si te gustan los retos, no puedes dejar de visitarlos, pues sólo se accede a través de muy estrechos caminos.

Chachapoyas: El país de las nubes

La capital del departamento de Amazonas posee innumerables atractivos para una gran diversidad de viajeros, desde aquellos que gustan del más puro ocio contemplativo hasta aquellos que disfrutan de la adrenalina que supone enfrentar arduas caminatas con la recompensa de algún paraje de ensueño. Chachapoyas tiene también mucho que ofrecer a los amantes de la vida silvestre, sobre todo a los entusiastas de las aves, las orquídeas y las mariposas, que son los principales highlights de los bosques nublados que aún cubren muchas de sus montañas. Y por si esto fuera poco, este rincón de los Andes orientales posee uno de los mayores atractivos arqueológicos del Perú: Kuélap, capital y misterio mayor de la cultura Chachapoyas, cuyos arquitectos e ingenieros fueron capaces de construir un rosario de alucinantes monumentos –literalmente– colgados en las montañas.

Historia, culturas vivas, mucha naturaleza y un paisaje sobrecogedor y diferente es lo que ofrece el valle del río Utcubamba, sobre el cual se asienta el territorio de los antiguos Chachapoyas –los ‘hombres de las nubes– que combinaron sabiamente los mundos amazónico y andino para crear una nación aguerrida que resistió con valor la conquista de los incas.

Desde la costa de Lambayeque, la Interoceánica Norte recorre uno de los trayectos más diversos del continente y permite, en poco más mediodía, atravesar ecosistemas tan disímiles como el desierto, el bosque seco ecuatorial, los valles interandinos, la gélida puna, el páramo húmedo y los exuberantes bosques de neblina a través de una vía en excelente estado. A esto se suma la reciente rehabilitación del aeropuerto de la ciudad de Chachapoyas y la pronta apertura de vuelos diarios por parte de una aerolínea local. Asimismo, el plan estatal de puesta en valor de los monumentos arqueológicos –con Kuélap a la cabeza–, el incremento de la inversión hotelera en la región y la fácil conexión con la ciudad de Tarapoto, están impulsando un rápido crecimiento en la región.

Otro de los atractivos de importancia en los alrededores son sin duda las cataratas de Gocta, las terceras más altas de mundo, con más de 700 metros de caída. Si hacia el oeste se encuentran las cavernas de Quiocta, hacia el sur están los tradicionales pueblos de Jalca Grande y Leymebamba, este último punto de partida hacia la Laguna de los Cóndores, santuario de los Chachapoyas y una de las rutas de trekking más hermosas y exigentes del país. Layme, como le dicen con cariño sus habitantes, alberga también a un extraordinario museo con decenas de momias encontradas en la los Cóndores y un interesante proyecto de conservación de la cultura ancestral.

Sitios como Kuélap, Karajía, Révash, Tingobamba, entre otros, constituyen algunos de los principales sitios arqueológicos del norte peruano y dan luces de la gran habilidad y desarrollo alcanzado por una de las culturas más enigmáticas del horizonte andino. Esto hace de Chachapoyas un destino inmejorable para los amantes de la historia. Y entre estos recuerdos del pasado encontramos también pueblos vivos con una herencia cultural muy intensa, como Lamud y Luya, donde es posible compenetrarse con la vida rural de una nación que se forjó entre los altos Andes y la lluviosa selva de montaña.

Chachapoyas es un destino para todos, un caleidoscopio de paisajes, historia y costumbres ancestrales que apenas comienza a ser descubierto. No importa qué esté buscando sobre la Tierra, estamos seguros que en este valle lo encontrará a manos llenas.



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