Descubriendo la selva de Huánuco



Tierra de espléndido clima, Huánuco – en el centro del Perú- está dividida en dos zonas geográficas distintas: una andina y otra de selva alta. En este post nos aventuraremos por la selva huanuqueña. ¿Nuestro punto de partida? Tingo María.

La ciudad
A orillas del río Huallaga y a 120 km de la ciudad de Huánuco, se encuentra Tingo María, o el Tingo, como la conocen los locales. El nombre “tingo”, viene del quechua tincco o tinku que significa “encuentro”, y hace referencia a la intersección de los ríos Huallaga y Monzón. La localidad tiene un agradable clima templado, con una temperatura promedio de 24 ºC.



En la ciudad podemos visitar la plaza de Armas, de estilo contemporáneo pero adornada con inmensas palmeras. Cerca del centro, se encuentra la Iglesia Santa Teresita del Niño Jesús, construida por los curas franciscanos en 1944, el templo más antiguo de la ciudad.

Un mirador excepcional es el Cerro San Cristóbal, desde donde se puede observar en toda su grandeza la figura de la bella durmiente y los paisajes selváticos.

Contacto con la naturaleza
Tingo María es una de las puertas de entrada a la inmensa selva peruana. A 15 minutos de la ciudad, se encuentra el Parque Nacional Tingo María, lugar de la cadena de montañas La bella durmiente y la famosa Cueva de las lechuzas. Ésta última es un sistema subterráneo de cavernas, que alberga una colonia de guacharos, un ave similar a las lechuzas.



En la margen derecha del Parque Nacional se encuentra la catarata de Gloriapata. A ella se accede a través de un recorrido entre montañas rocosas, rodeadas de una exuberante vegetación y fauna.
En el sur de la ciudad, a 3.5 km, se encuentra la Cueva de las pavas. Donde un riachuelo de aguas cristalinas surca unas apacibles y breves playas rodeadas de vegetación. El paraíso para algunos.

Comunidad nativa
Cerca a la entrada a la ciudad se encuentra la comunidad shipibo-conibo Bena Jema, “pueblo nuevo”, quienes arribaron a la zona en el año 2006. La comunidad se dedica principalmente a la artesanía y al turismo vivencial, compartiendo su cultura con los visitantes.

¿Te atreves a conocer Tingo María? Cuéntanos qué otros atractivos de la selva huanuqueña te gustaría conocer o si fuiste, cuáles deberíamos visitar.

¡Hasta un próximo post!



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