Cuzco : Viaje de fin de semana ¿Qué hacer?



El Cuzco es una maravilla que quería conocer con mis hijos adolescentes. Antes que empiecen sus caminos de mochileros, valía la pena aprovechar de deslumbrarnos frente a las maravillas que tiene este destino: su gente, la comida, las tradiciones y el patrimonio. Desde Chile (donde vivimos) contratamos una agencia de viaje local que funcionó a la perfección, generando espacios para conocer a fondo las diversas rutas turísticas y otras no tanto que se esconden en los días y noches del Cuzco.

De las maravillas patrimoniales se han escrito cientos de notas y todos nos sorprendemos llegar y ver los monumentos arquitectónicos de la antigüedad inca que con sabiduría, paciencia y devoción se lograron construir.Machu Picchu es visita clave y llegar antes del amanecer, una obligación. Quedarse a contemplar el paisaje, a repensar los caminos avanzados y los que aún quedan pendientes, sin duda una buena alternativa.

Pero es primordial contar con una buena guía del lugar o una breve investigación previa para no caer en la mera contemplación. Cada piedra, cada ángulo, cada nivel tienen explicaciones diversas e interesantes que bien merecen una revisión. Alojamos en Aguas Calientes y sin duda fue una excelente decisión, un pueblo pintoresco, lleno de lugares buenos, cómodos y de precios decentes para juntar energías para la visita posterior o para retomar fuerzas después de un día de travesías.

La gastronomía responde a una tradición milenaria que solo se fortalece con nuevas generaciones de restaurants que más allá de renegar del pasado, lo consolidan usando múltiples variedades de papas (rojas, moradas, amarillas, entre otras varias) y el inconfundible maíz amarillo brillante¡ Para los más arriesgados probar cuy no viene nada de mal. Muchas veces menos apetitoso a los ojos que al paladar, pero sin duda un plato típico muy especial. Para los que no han sufrido la altura unos deliciosos chicharrones con buena chicha de jora parece ser un panorama ineludible. Para los que sufren de “soroche” (mal de altura) mate de coca a toda hora ayuda a aliviar el malestar.

Cuzco fue una maravilla en nuestra visita. Una semana no fue suficiente, pero alcanzó para una panorámica general de un lugar que merece muchas visitas más. Dos cosas que a veces se pasan por alto pero que deben ser destacadas son los colores de la vida cotidiana y la gente. Más allá de las dificultades innegables que enfrentan muchos lugareños, su amabilidad, sonrisa y cariño destacan en cada minuto. Ya sea cuando se piden indicaciones, cuando se visitan las ruinas de Chinchero con su mercado local maravilloso, cuando se compran y regatean las artesanías de la zona, cuando se conversa con los transeúntes o cuando simplemente uno camina por las calles y pasajes del Cuzco, el reconocimiento de un pueblo orgulloso de sus ancestros y su cultura es evidente. Participar de festividades religiosas o ceremonias cotidianas muestran un vibrante pueblo lleno de símbolos y elementos de una identidad con fundaciones tan sólidas como las de Ollantaytambo.

Nuestro viaje fue uno comunitario, con amigos y familiares de entre 5 y 60 años, con intereses y preocupaciones diversas, con necesidades y objetivos distintos pero todos encontramos en el Cuzco un lugar especial, un recuerdo inolvidable, una experiencia que todos recordaremos y sin duda las nuevas generaciones volverán a repetir.

No dejes de conocer Huayna Picchu

Es que el país vecino tiene un encanto especial, y por sobre todo, lugares que todos los viajeros que los han visitado, concuerdan en que son aquellos espacios que no se pueden describir, sino que simplemente ¡Vivir!

Así que luego de una larga búsqueda, encontré Huayna Picchu, que en palabras prácticas es la montaña situada al lado del Machu Picchu y para poder llegar ahí tienes que pasar por el famoso lugar turístico.

La montaña tiene una altitud de 2.667 metros sobre el nivel del mar y forma parte de las estribaciones orientales del macizo de Salcantay, en Cusco, Perú.

Este lugar es conocido principalmente por ser el fondo de la mayoría de las fotografías panorámicas de los restos arqueológicos incas de Machu Picchu. Lo que por supuesto, lo hace mucho más atractivo para uno como turista típico, buscando paisajes maravillosos con cámara en mano.

Este espacio geográfico está tremendamente protegido y solo se le permite el ingreso a las primeras 400 personas que lleguen a Machu Picchu dividido en dos bloques (200 personas primero y 200 después). De hecho esta medida se adoptó porque el espacio arriba no es tan amplio y la distancia en llegar hasta la cima toma entre cuarenta y cinco minutos a una hora reloj.

Así que si quieres ir, tienes que tomar todas las medidas (ojo que requiere de mucho esfuerzo físico) para ser uno de los primeros en visitar el destino que les cuento y que deben visitar.

Consejos

Como consejo para no perder la oportunidad, es llegar hasta Machu Picchu, ir rápidamente hasta la puerta de acceso al Huayna Picchu y tomar el ticket de ingreso al lugar. Así cuando tu decidas puedes subir a conocer la montaña.

Los turistas que han tenido la oportunidad de viajar hasta el complejo turístico, comentan que la subida es dura por lo empinado que es el camino (Es por esto que les recomiendo un chequeo médico preventivo). De hecho varios no logran llegar a la punta por un tema de cansancio, pero aseguran que con un poco de esfuerzo adicional, puedes lograrlo y tener esa imagen increíble desde lo alto. Lo otro importante es llevar bastante bloqueador solar, para cuidarse de lo expuesto que estas al sol y no quemarse más de la cuenta.

En la cumbre de esta montaña hay numerosas terrazas al borde del abismo que fueron utilizadas para cultivos de especies, consideradas sagradas. También se observan restos de un templo, del que no se sabe ciertamente si se trata de un edificio que no llegó a terminarse o que fue parcialmente destruido.

 



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